Teléfonos satelitales para comunicarse tras los sismos

Los satelitales son una alternativa de bajo costo y fácil uso cuando falla la infraestructura telefónica tradicional.

Comienza a temblar. Primero suave, parece un temblor de esos que uno ni comenta. Pasan algunos segundos y notas que no se detiene. Las oscilaciones aumentan, te levantas y te acercas a la puerta. Algunos objetos caen, suenan alarmas de automóviles. Para cuando te das cuenta que es un sismo grande ya comienza a disminuir. Revisas el gas. Todo parece estar bien. Sólo fue un susto. Y entonces piensas: ¿Dónde habrá sido el epicentro? ¿Y si fue lejos y por lo tanto de gran magnitud? ¿Cómo estarán mis padres, que viven cerca de la Costa? Y entonces, tomas el teléfono y marcas el número… al igual que otras 250 mil personas en tu ciudad. No hay conexión; pero no pierdes la paciencia, reintentas. Ahora hay medio millón de usuarios intentando hacer lo mismo. El celular muestra un mensaje que nunca habías visto, se pierde totalmente la señal, luego vuelve… luego se va otra vez. Intentas enviar un mensaje de texto pero no sabes si fue recibido. La barra dice que hay señal pero no recibes llamadas. 20 minutos después logras llamar, pero se oye mal. Luego se corta…
Si vives en un país sísmico has pasado por esto. Si vives en Chile o México, lo viviste hace pocos días. Te preocupaste porque no podías contactar con tu familia, o con la oficina, o con la sucursal cerca del epicentro para saber qué pasó.

Se trata de un problema sencillo: las redes de telefonía, tanto de red fija como móviles, se basan en una tecnología del siglo antepasado conocida como conmutación de circuitos. La infraestructura está dimensionada para dar servicio en condicionales normales. Cuando se produce una demanda inusual la red colapsa.

A continuación del sismo del 20 de marzo en la zona de Guerrero (México), y también luego del sismo del 25 marzo en la zona del Maule (Chile), se produjeron cortes en las redes de telecomunicaciones de ambos países, a pesar de que ambos movimientos generaron pocos daños. El 20 de marzo las redes de Telcel, Iusacell y Telefónica presentaron fallas hasta varias horas pasado el sismo principal. Una situación similar se vivió en Chile, donde la autoridad informa de problemas que duraron hasta el día siguiente.

A esto hay que sumar que un sismo u otro tipo de desastre natural puede afectar físicamente infraestructura terrestre incluyendo centrales de conmutación, cables de última milla, torres de telecomunicaciones, fibra óptica, energía para las comunicaciones, etc.

Los terremotos en años recientes en Chile, Haití y Nueva Zelanda nos muestran que los daños a la infraestructura telefónica pueden demorar semanas en repararse parcialmente y el servicio puede tardar meses en estar 100% operativo.

Una alternativa son las radios de HF y VHF, que pueden comunicar a través de largas distancias. El problema: este tipo de comunicación requiere equipos caros y difíciles de operar, que deben ser ajustados constantemente para cambios en la atmósfera, según la hora del día y la época del año, necesitan abundante energía y no suelen ser portátiles cuando permiten comunicar con puntos lejanos.

La Solución satelital

Gracias a avances en miniaturización y procesamiento digital de señales, la comunicación satelital móvil puede ser mucho más práctica. Con algunas variaciones en facilidad de uso, portabilidad y costos, los teléfonos satelitales son casi tan fáciles de usar como un celular tradicional y el precio del servicio puede ser similar al de llamadas en roaming.

Los móviles satelitales, al no depender de infraestructura terrestre local, se mantienen operando en caso de desastre natural, esto los hace especialmente adecuados para autoridades y empresas que necesitan poder comunicarse inmediatamente en caso de emergencia.

Alberto Palacios, CEO de Globalsat Latam, comenta que «»es importante anticiparse y estar preparados para una emergencia, porque aunque tenemos presencia y stock disponible en varios países, generalmente la demanda supera la oferta cuando suceden situaciones como desastres naturales»».

Estar preparados no consiste solamente en tener los teléfonos; la recomendación es preocuparse además de:

  • Comprobar que el saldo esté vigente – los kits de prepago tienen ciertas duraciones de vigencia de sus saldos.
  • Las baterías pueden mantener carga durante un buen tiempo, pero no en forma infinita. Es bueno cada tres meses verificar el estado de la batería y completar su carga hasta un 75% de su capacidad. Sólo se recomienda llegar al 100% si se hará un uso inmediato.
  • Mantener una lista de números vigentes, tanto de red fija como de otros teléfonos satelitales, con los cuales vamos a querer comunicarnos en caso de emergencia.

«Nosotros hacemos hincapié, especialmente con las empresas y organismos gubernamentales, en lo importante que son la planificación, mantenimiento, capacitación y protocolos para el uso de equipos satelitales», agregó Palacios.

Globalsat Latam por ejemplo no comercializa actualmente equipos de la red Globalstar, puesto que «dicha red no está operando de manera confiable en América Latina», indicó Palacios, detallando que «estamos al tanto y mantenemos informados acerca del estado de las redes que usan nuestros clientes».

Existen varias redes de telefonía satelital móvil en operación actualmente y disponibles para uso civil. Cada una tiene sus ventajas y desventajas:

  • Iridium: una constelación de gran número de satélites de órbita baja:
    • Ventajas: mientras haya vista despejada, la comunicación es casi instantánea y sin necesidad de apuntar la antena con precisión, incluso en zonas polares. Los equipos de Iridium son muy robustos.
    • Desventajas: Costo de los equipos. La calidad de audio es inferior a la de un teléfono móvil.
  • Globalstar: una constelación más nueva que Iridium, con un número menor de satélites:
    • Ventajas: Servicio de datos de 9.6 Kbps con el mismo terminar móvil. Mejor calidad de audio que Iridium.
    • Desventajas: Actualmente solo opera en forma parcial. Depende de infraestructura terrestre cercana. Los teléfonos no necesariamente se pueden usar en cualquier parte.
  • Inmarsat GSPS / IsatPhone Pro: una constelación de tres satélites de órbita geosincrónica:
    • Ventajas: Equipos y servicios de menor costo que Iridium. Una vez que la comunicación se establece es muy difícil que se interrumpa. Cobertura mundial incluyendo océanos (salvo zonas polares).
    • Desventajas: Se debe debe tener vista hacia la zona del cielo donde están los satélites de Inmarsat.
  • Thuraya: red de telefonía satelital regional basada en 2 satélites geosincrónicos:
    • Ventajas: Se puede hacer roaming con el mismo número sobre redes móviles terrestres y se pueden usar SIMs para celulares con sus terminales satelitales. Los equipos soportan la instalación de aplicaciones Java. Existen terminales multimodo (satelital+GSM).
    • Desventajas: El servicio no tiene cobertura en América del Norte, Centro o Sur, en los polos ni en los grandes océanos. Se debe debe tener vista hacia la zona del cielo donde están los satélites

Tanto para el caso del Isatphone Pro como Iridum, existen paquetes de fácil activación con prepago, que uno puede tener a mano para comunicarse ante cualquier situación que lo requiera, sin necesidad de contratos o pagos mensuales.

En América Latina, Globalsat Latam cuenta con paquetes especialmente diseñados para este propósito

Autor: @ignace (Rodríguez de Rementería)
Vínculo al artículo original: http://www.satelital-movil.com/2012/03/telefonos-satelitales-para-comunicarse.html